No se hable más. No se hable más del superclásico perdido con Boca. No se hable más de la eliminación de la Copa Libertadores, a manos de San Lorenzo, y la posterior llovizna de maíz. No se hable más de las palabras del casi perdonado Oscar Ahumada y el ya ídolo Juan Pablo Carrizo. No se hable más de las recaídas de Ariel Ortega…No se hable más; River es campeón.La adversidad fue plena durante este semestre para los millonarios. Los hinchas nunca estuvieron conformes con las actuaciones del indescifrable equipo de Diego Simeone- casi nunca repitió los mismos once-. Pero ninguna acción externa le puede quitar el más mínimo gramo de merito a los jugadores, que dejaron todo para conseguir aquello que River no lograba desde 2004 y, pese a las incomodidades contra las que luchaban, pudieron hacerlo.
Entre medio de todo el clima se escuchó una vocecita, finita, aguda, de aquel enano que hace rato pedía dejar la reserva; Diego Bounanotte. Una joya del club, fundamental en este nuevo campeonato-el 33-. Sus goles, sus gambetas, sus ganas de consagrarse y, principalmente, su acople con el emblema de la institución, Ariel Ortega, fueron los argumentos que hicieron grande a este chiquito que hace rato que aparecía en las pretemporadas y nunca podía afirmarse en la primera.
Este fue River: un Leonardo Ponzio multifacético- el volante central terminó jugando de libero en varias ocasiones-; un Ahumada crucificado; un Ortega reclamado por su gente; un Sebastián Abreu repudiado por los hinchas, pero bancado por el técnico; un Carrizo de selección; un Radamel Falcao no muy protagonista; un Matías Abelairas cada vez más exquisito; un Cristian Villagra importante; un Paulo Ferrari decidido; un Diego Cabral aceptable; un Bounanotte decisivo que se vistió de ídolo; y un Simeone que nunca dejó de lado su estilo de juego ofensivo e indescriptiblemente modificable en todo momento.
¿Las apuestas? Todas estaban en la copa, pero cuando la eliminación a manos de los de Ramón Díaz se hizo presente sólo quedó esto; aquello a lo que todos desmerecen, pero que River tiene y muchos: el torneo local. Sin embargo ese desmerecimiento global de los que juegan el certamen continental fue aprovechado por los “Millonarios”. ¿Que mejor ejemplo? ¿Dónde están San Lorenzo, Boca y Estudiantes? River está en la cima del podio; River se sacó la mufa de encima; River es campeón del Torneo Clausura 2008.
Este fue el último
John Jones
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